


Terminada la coccion


Envasado final

El chutney se suele comer frió, aunque si se desea se puede calentar unos segundos en el microondas o en una sartén al fuego.
Este especialmente esta recomendado a las personas que les guste los sabores un poco fuertes y sobre todo ácidos, a mi me ha gustado pero en pequeñas cantidades.
Para catar la preparación acompañe unas pechugas a la plancha y nos gusto mucho sobre todo a mi marido que se las come siempre bañadas en zumo de limón.
Ingredientes
10 limones grandes
2 manzanas no demasiado maduras
500 gramos de cebolla picada
500 gramos de cebolla picada
500 gramos de azúcar moreno
8 dl de vinagre de sidra
100 gramos de pasas de corinto
2 c.c. de semillas de mostaza
1 c.c. de jengibre en polvo o rallado
2 c.c. de sal
Lavar los limones y retirarles las posibles semillas y cortarlos en rodajas, introducirlas en un bol grande, añadir la cebolla y la mitad de la sal, dejar reposar durante toda la noche en el frigorífico.
Introducirlo todo en una cacerola de barro o de acero inoxidable grande y agregar las manzanas peladas y cortadas en trocitos, llenar con agua hasta cubrir los ingredientes cocer a fuego lento hasta que la piel del limón se ablande.
Agregar el resto de los ingredientes y verter el vinagre, subir el fuego y llevar a ebullición sin dejar de remover.
Bajar el fuego y continuar la cocción, removiendo de vez en cuando durante 1 hora, el compuesto final deberá quedar denso y con un bonito color dorado oscuro.
Envasar .
En chutney tendrá su mejor momento a partir de los 3 meses y una vez abierto en envase se conserva por varias semana s en el frigorífico.